Finding the signs

EN ESPANOL: Las señales


We may think at times that the only thing life offers us tomorrow, is to repeat everything we did today. But if we pay close attention, we will see that no two days are alike.
Each morning brings a hidden blessing; a blessing which is unique to that day, and which cannot be kept or re-used. If we do not use this miracle today, it will be lost.

This miracle is in the small things of daily life; we must live in the understanding that at every moment there is a way out of each problem, the way of finding that which is missing, the right clue to the decision which must be taken in order to change our entire future.
But how to find the courage for this? As I see it, God speaks to us through signs. It is an individual language which requires faith and discipline in order to be fully absorbed.

The monks of the desert used to say it was important to allow angels to act. They occasionally did absurd things – such as talk to flowers or laugh without a reason. The alchemists followed the “signs of God”; clues which often made no sense, but which always lead somewhere.
“Modern man tried to eliminate life’s uncertainties and doubts. And in doing so he left his soul dying of hunger; the soul feeds off mysteries” – says the dean of Saint Francis Cathedral.

Las señales

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IN ENGLISH: Finding the signs
 

Podemos pensar que todo lo que la vida nos ofrece mañana es repetir lo que hicimos ayer y hoy. Pero si ponemos atención, nos daremos cuenta de que ningún día es igual a otro.
Cada mañana nos trae una bendición escondida, una bendición que solo sirve para este día, y que no puede ser ni guardada ni desaprovechada. Si no usamos ese milagro hoy, se perderá.

Este milagro está en los detalles de lo cotidiano; es necesario vivir sabiendo que a cada instante tenemos la salida para el problema, la manera de encontrar lo que está faltando, la pista adecuada para la decisión que precisamos tomar para modificar todo nuestro futuro.
Pero ¿cómo tener el coraje para eso? A mi entender, Dios habla con nosotros a través de señales. Es un lenguaje individual, que requiere fe y disciplina para ser totalmente absorbido.

Los monjes del desierto afirmaban que es necesario dejar actuar la mano de los ángeles. Para eso, de vez en cuando hacían cosas absurdas , como hablar con las flores o reir sin razón. Los alquimistas siguen las “señales de Dios”, pistas que muchas veces no tienen sentido, pero terminan llevando a algún lugar.

“El hombre moderno ha querido eliminar las inseguridades y dudas de su vida; y ha terminado por dejar a su alma muriendo de hambre; el alma se alimenta de misterios” dice el dean de la Catedral de San Francisco.