Diez puntos

Efe

21 Noviembre /Madrid – España

Habla mucho y sus palabras son seductoras. Las trata como el encantador a la serpiente. Tiene don de gentes, tantas como los 17 millones de seguidores que tiene en las redes sociales, como los cerca de quinientos millones de lectores que han pasado por las páginas de los ciento ochenta millones de ejemplares vendidos de sus libros […]antes de hablar ante los periodistas el propio Coelho tuitea a sus seguidores el inicio de comparecencia ante la Prensa madrileña.

Le gusta hacer preguntas más que ofrecer respuestas y eso es lo que hace en su nuevo libro, «El manuscrito encontrado en Accra» (Ed. Planeta), reflexión sobre los valores, que arranca en una Jerusalén a punto de ser conquistada por los Cruzados. «Los valores de entonces son los mismos de hoy y de siempre», explica. […]Con sus palabras quedan, amigos lectores.

1. Palabras con plataforma. «El escritor debe descubrir nuevas plataformas para compartir su trabajo. El mundo del libro está viviendo un cambio radical y aún hay gente que no se da cuenta. Me sorprende que tantos escritores sean tan reacios a la comunidad social. Yo, sin embargo, creo que cuanta más información recibimos, mayor es nuestra libertad».

2. Contacto muy íntimos.
«Por mucho que se diga lo contrario, se escribe para ser leído. Igual que el vino o un jardín no son para uno mismo, sino para compartir. La idea de un escritor aislado en un torreón de marfil y con sus grandísimas ideas ya no existe. Yo solo puedo escribir a partir del contacto humano, porque quiero compartir mi alma con mis seguidores. Me encanta hacer un tuit, un post, mi blog, no me dan dinero, pero así estoy conectado con la gente. Ninguna promoción supera al boca a oreja».

3. ¿Un nuevo Renacimiento? «Gutenberg llevó a cabo una gran revolución tecnológica con la imprenta, y esa revolución trajo el Renacimiento, porque el conocimiento podía viajar y no era una propiedad de un único grupo de elegidos. No vemos el mundo de manera romántica, pero yo creo que sí vivimos ahora un nuevo Renacimiento, la transmisión del conocimiento ha mejorado y cambiado, se piensa y se comparte de una manera muy diferente a hace diez años».

4. Gibran, profeta y maestro. «Me sorprende que un libro tan sorprendente como “El profeta” sea hoy un libro olvidado, que nadie sepa quién eraGibran. No sé, es lo mismo que me sucede con Jimi Hendrix. Para mí es un icono no entiendo como puede haber gente que no sepa quién es.

5. ¿Felicidad?, no gracias. «No creo en la felicidad que es una invención del siglo XVIII. Me interesa más la alegría que la felicidad, que nunca fue una de mis prioridades. Por supuesto, yo también tengo temor, sufro desesperación, pero tengo alegría. La felicidad es como querer parar el tiempo y el espacio… y entonces te cae un rayo».

6. La Señora de la Guadaña. «Me pregunta usted por la muerte. Tengo que morirme y entonces se lo diré. Aunque sí creo que hay otra vida, pero no sé cuál. Pero vive, lo que pase después no es interesante».

7. Las respuestas no están en el viento. «No hay respuestas, creo que la magia de la vida son las preguntas. El trabajo de un escritor es añadir algo no imponer algo. Si llegamos a tener una respuesta, entonces vuelve a cambiar la pregunta. Y lo que creo es que la gran pregunta es ¿quién soy yo?».

8. Razón e intuición.
«Sin la razón no habríamos llegado hasta aquí. Y también por la intuición. Una de las claves de la vida es saber cuando uno debe usar la razón y cuando debe dejarse llevar por la intuición. Porque ambas no es que se lleven siempre mal, pero desde luego no duermen en la misma cama».

9. Ciencia y magia. «Podemos oír un trueno, ver relámpagos y rayos, y pensar que simplemente son hechos meteorológicos, descargas y chispazos eléctricos, pero es mucho más bonito y mágico decir que Dios está furioso».

10. Dichos y parábolas.
«Después de Joyce se olvidó la parábola. No quiero saber nada del ego del escritor. La sencillez es la cosa más difícil. Yo siempre intento ser claro y sencillo. Siempre he aprendido de gente muy sencilla. El taxista me enseña más que un sabio. No soy un gurú, soy un peregrino. Muy tarde, muy tarde es no hacer lo que uno sueña. La tradición oral es importantísima para mí. En ella no hay egos, no importa quién narra la historia sino lo que se cuenta.

(trechos de el articulo publicado esta tarde en ABC.es Cultura)

20 sec reading: Kazantzakis and God

kazant

During his whole life, the Greek author Nikos Kazantzakis (Zorba, The Last Temptation of Christ) was an absolutely coherent man. Although he touched on religious themes in many of his books – such as an excellent biography of Saint Francis of Assisi – he always considered himself a confirmed atheist. Well, this confirmed atheist wrote one of the most beautiful definitions of God that I have ever come across:

“We gaze with perplexity at the highest part of the spiral of force that governs the Universe. And we call it God. We could give it any other name: Abyss, Mystery, Absolute Darkness, Total Light, Matter, Spirit, Supreme Hope, Supreme Despair, Silence.
“But we call it God, because only this name – for some mysterious reason – is capable of making our heart tremble with vigor.
“And let there be no doubt that this trembling is absolutely indispensable for us to be in contact with the basic emotions of the human being, emotions that are always beyond any explanation or logic”.