“¿Por qué rechaza la invitación del Ministerio de Cultura?”

 

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logo_die_welt(Extractos de la entrevista para Die Welt, publicada el 05 de octubre de 2013)

WELT AM SONNTAG: La próxima semana, la feria del libro más grande del mundo abre sus puertas en Frankfurt. Brasil es el invitado de honor. Pero usted, el autor más exitoso del Brasil, no va a asistir. ¿Por qué rechaza la invitación del Ministerio de Cultura?

PAULO COELHO: Estoy en estrecho contacto con muchos autores jóvenes de mi paí­s. Pero cuando se trata de presentar oficialmente la cultura brasileña en general, por desgracia la polí­tica se involucra de una mala manera. La Ministra de Cultura invitó a 70 personas de Brasil para ir a Frankfurt …

WaS: 70 escritores.
PC: Dudo que todos ellos sean escritores profesionales. De los 70 que están invitados, sólo conozco 20, de los otros 50 nunca he oí­do hablar. Es de suponer que son amigos de amigos de amigos. Nepotismo. Lo que más me molesta: Es que HAY una nueva y emocionante escena literaria en Brasil. Pero muchos de estos jóvenes autores no están en la lista.

WaS: ¿Por qué no ejerce su influencia como miembro de la Academia?
PC: Hice mi mejor esfuerzo con el fin de conseguir que vinieran. Sin éxito. Así­ que, en señal de protesta, decidí­ no ir a Frankfurt. Lo que fue una decisión difí­cil por varias razones. Por un lado, porque me invitaron, y yo siempre he querido ser invitado a un evento por mi gobierno. Pero también, porque tengo estrechos lazos con la Feria del Libro de Frankfurt, en especial con su director Jürgen Boos, que no sólo reconoce el difí­cil proceso de transformación del impreso al mundo digital, sino que también lo ha puesto en la agenda de la Feria del Libro. Incluso inició decenas de foros y paneles sobre este tema. NO iré a Frankfurt a pesar de la gran estima que tengo por su feria, porque simplemente no apruebo la forma en que Brasil representa su literatura. Yo no quiero pasar por un Robin Hood Brasileño. Pero no se siente bien ser parte de la delegación oficial Brasileña de la que no conozco ni a la mayorí­a y que excluye a muchos escritores que el público Brasileño conoce, y que representa la nueva cara de la literatura Brasileña.

WaS: Esto claramente le molesta.

PC: Porque es sólo uno de los muchos puntos de crí­tica al actual gobierno Brasileño. He apoyado este gobierno y estoy muy decepcionado por ello. Habí­a una ley que permití­a a las grandes empresas como Volkswagen invertir parte de sus impuestos en el desarrollo cultural. La ley se modificó de tal manera que, ahora la alta costura Brasileña es patrocinada a través de estos impuestos -un sector que no necesita patrocinio en absoluto. Esto es sólo un detalle, pero es sintomático de lo que ocurre a gran escala. Para mí­, el actual gobierno Brasileño es un desastre. Donde quiera que esté, la gente siempre me pregunta qué está mal en mi paí­s. El gobierno hizo grandes promesas y que no ha cumplido. Eso es lo que está mal.

Was: Recientemente, varios cientos de miles de personas en más de 140 ciudades protestaron contra la corrupción, la mala gestión y la desigualdad social. ¿Qué pasa por su mente cuando ve todas esas imágenes de disturbios callejeros en las noticias?
PC: Estoy muy preocupado, particularmente porque parece que no hay un final a la vista. Todo comenzó cuando elevaron las tarifas de los autobuses. Y cuando, después de la Copa Confederaciones, que una nación loca por el fútbol como Brasil admitiera públicamente que tení­amos problemas más acuciantes en nuestro paí­s que la modernización de nuestros estadios de fútbol para el campeonato mundial fue una gran revelación. Sin embargo, todo el mundo estaba sorprendido por el alcance de la ira pública. Porque Brasil ha sido promocionado como el nuevo estado prospero. El problema es que una gran parte de la población no ha sido capaz de beneficiarse de esta prosperidad. La violencia en Rí­o de Janeiro, es un problema enorme. El gobernador se comprometió a encontrar una solución. Pero no ha cumplido su promesa. Sao Paulo no está mejor. No importa dónde se mire, el demonio de la corrupción te mira directamente. En una situación tan tensa, elevar las tarifas de los autobuses parece haber sido la gota que derramó el vaso. La gente responde a ese tipo de cosas. Con mi fundación he estado apoyando a niños desamparados y de escasos recursos en las favelas durante años -sin recibir ninguna ayuda económica o incluso una palabra de reconocimiento por parte del gobierno. Me encuentro en una situación similar a muchos de mis compatriotas Brasileños. Voté por el gobierno de izquierda, por el que tení­a grandes esperanzas. He estado ciego durante mucho tiempo, no querí­a ver lo que estaba mal. Y me atengo a mi crí­tica.

WaS: Bajo estas circunstancias, ¿qué se puede esperar de los campeonatos del mundo el año que viene? El ex jugador estrella Ronaldinho mostró poca simpatí­a por los manifestantes, cuando dijo que el campeonato no era sobre la construcción de hospitales o de calles, sino de estadios.
PC: Eso fue un comentario muy estúpido. Ronaldinho deberí­a mantener la boca cerrada. Por supuesto que los hospitales, las escuelas y sobre todo un sistema de transporte público que funcione bien son mucho más importantes para un paí­s como Brasil que estadios de fútbol. El transporte público sigue siendo un gran problema en Brasil, cuya infraestructura no sólo es mala, sino que está en decadencia total. Sin embargo, no me rindo por completo a la esperanza de que antes de los campeonatos mundiales de fútbol, vamos a llegar a nuestro buen juicio y al buen uso de las inversiones para los campeonatos de tal manera que los Brasileños puedan beneficiarse de ellas, incluso después de los juegos. Aunque lo dudo. He hablado largamente con usted sobre Brasil y de pronto me doy cuenta de que no he pintado una imagen muy positiva de mi paí­s

WaS: ¿Eso es malo?
PC: No, puede mantenerlo así­. Sobre todo porque ya he expresado parte de estas crí­ticas en Facebook y Twitter, aunque en pequeñas dosis, no en gran cantidad como en la conversación que estamos teniendo ahora. Eso es lo bueno de las redes sociales. Si tengo algo que decir, lo digo. No necesito dar largas entrevistas a los periodistas que sólo buscan debilidades y argumentos erróneos y habitan en ellos una y otra vez. Hoy en dí­a, prefiero compartir mis comentarios inmediatamente con mis 8,5 millones de seguidores en Twitter, o mis 12 millones de amigos en Facebook. Al instante. A nivel mundial.

WaS: La revista Forbes lo declaró la segunda personalidad más influyente en Twitter después de Justin Bieber. En Facebook ya tiene más seguidores que Madonna. ¿No es espeluznante tener este número cada vez mayor de devotos en lí­nea esperando que usted dote sus vidas de significado?
PC: No, en absoluto. Me gusta pasar el rato / participar en redes sociales, porque es divertido y me resulta gratificante. Ahora estoy conectado con mis lectores en todo el mundo de una manera que no era posible antes de que surgieran las redes sociales. Déjeme darle un ejemplo: las firmas de libros solí­an ser frustrantes. 200 o 300 personas quedaban felices, porque conseguí­an un autógrafo mí­o. Muchos otros quedaban molestos, porque habí­an hecho la cola en vano y eran enviados a casa con las manos vací­as, ya que no puedo firmar libros por horas y horas.

WaS: Pero enviar mensajes en Twitter y Facebook para sus fans en todos los rincones del mundo, todos los dí­as, puede ser agotador también, ¿no?
PC: No necesito estar en lí­nea todos los dí­as. Y no lo estoy. Usted no tiene que escribir un libro todos los dí­as para ser considerado un escritor, ¿no?

WaS: ¿Qué le dice a sus colegas escritores que consideran que Twitter y los Blogs son una pérdida de tiempo?
PC: Francamente, no entiendo su rechazo. Las redes sociales permiten experimentar nuevas formas de escritura. Escribo diferente, en un blog, a como lo harí­a en una novela o en un tuit o en una publicación en Facebook. En las redes sociales puedo discutir temas que mis lectores o yo consideramos importantes. Eso no significa que todos esos mensajes tienen que convertirse en un libro. Pero a través de estas redes, puedo llegar a una comunidad enorme, a gente que no va a menudo a las librerí­as y apenas se interesa por los libros. Porque piensan que los libros son aburridos. Mi experiencia es la siguiente: Si publico textos en su entorno medial, puedo atraerlos hacia mis libros. No hay que demonizar a estas nuevas formas de comunicación.
También me resulta desconcertante, cuando mis colegas escriben: “El Internet mata la literatura” y luego publican estos textos en lí­nea. Ellos escriben en Internet para quejarse de Internet. Eso es como estar casado y sólo hablar de su esposa para quejarse de ella. Eso no funciona.

WaS: Recientemente sorprendió al mundo editorial con un muy inusual auto-experimento. En su página web, animó a los usuarios a descargar distintos formatos y traducciones de sus propios libros. De forma gratuita. Sin embargo, las ventas de sus libros impresos siguen aumentando a pesar de o a causa de éstas descargas gratuitas lo que provoca una curiosidad entre la industria editorial que está convenientemente ignorada. ¿Por qué nadie lo ha imitado todaví­a?
PC: No tengo una respuesta a eso. Sigo repitiéndome a mí­ mismo: si eres realmente un artista, tu objetivo principal es conseguir que tu trabajo sea conocido.

WaS: Es cierto que usted era un autor de éxito, incluso antes de la llegada de las descargas -que resultó ser una interesante herramienta de marketing para aumentar sus ventas aún más.
PC: Eso es de lo que tanto se habla: Paulo Coelho puede darse el lujo de permitir la descarga gratuita de sus libros, porque ya es famoso. Siempre he estado vehementemente en desacuerdo: “Soy lo que soy hoy en dí­a, porque siempre he tomado riesgos, porque estoy abierto a nuevas ideas” Muchos colegas dicen: “No regalo mis libros a través de Internet” Esto demuestra que han entendido mal la esencia del mundo digital -el compartir nos une. No puedo explicar por qué mis libros impresos se venden mejor hoy que antes de mis ofertas de intercambio de archivos. Pero lo que parece ser es que la mayorí­a de los lectores que descargaron por primera vez un libro de forma gratuita, se sienten después de cierta forma obligados a comprar el libro impreso. Al menos los jóvenes escritores no parecen demasiado pesimistas hacia las redes sociales. Muchos escritores jóvenes Brasileños adoptan estas nuevas oportunidades. Para ellos soy una especie de modelo a seguir. Incluso inventaron un buen apodo para mí­. Me llaman El Mago de los Nerds.

WaS: ¿Es eso un cumplido?
PC: Yo encantado, creo.