20 seg lectura: Decidiendo el destino ajeno

Malba Tahan cuenta la historia de un hombre que encontró un ángel en el desierto, y le dio agua.

-Soy el ángel de la muerte y he venido a buscarte- dijo el ángel -. Pero como has sido bondadoso, voy a dejarte prestado el Libro del Destino durante cinco minutos. Puedes alterar lo que quieras en él.

El ángel le entregó el libro.
Al hojear sus páginas, el hombre fue leyendo la vida de sus vecinos.
No le gustó lo que vio: “Estas personas no se merecen cosas tan buenas”, pensó. Pluma en mano, se dedicó a empeorar la vida de cada uno de ellos.

Por último, llegó a la página de su destino. Leyó su trágico final y, cuando se disponí­a a cambiarlo, el libro desapareció.
Los cinco minutos ya habí­an concluido.

En ese mismo instante, el ángel se llevó el alma de aquel hombre.