Lella Zainab, sesenta y cuatro años, numeróloga
¿Athena? ¡Qué nombre tan interesante! Vamos a ver… tu número Máximo es el nueve. Optimista, social, capaz de hacerse notar en medio de una multitud. La gente se acerca a ella en busca de comprensión, compasión, generosidad, y precisamente por eso tiene que estar muy atenta, porque la tendencia a la popularidad puede subírsele a la cabeza y acabar perdiendo más de lo que gana. También debe tener cuidado con la lengua, pues tiende a hablar más que lo que aconseja el buen juicio.
En cuanto a tu número Mínimo: el once. Creo que anhela un puesto de directiva. Interés por los temas místicos; a través de ellos intenta aportar armonía a todos los que están a su alrededor.
Pero eso entra directamente en confrontación con el número Nueve, que es la suma del día, el mes y el año de su nacimiento, reducidos a un único algoritmo: estará siempre sujeta a la envidia, la tristeza, la introversión y las decisiones temperamentales. Cuidado con las siguientes vibraciones negativas: ambición excesiva, intolerancia, abuso de poder, extravagancia.
A causa de este conflicto, le sugiero que se dedique a algo que no implique un contacto emocional con la gente, en el sector de la informática o la ingeniería, por ejemplo. ¿Está muerta?
Disculpe. ¿Qué hacía?
¿Qué hacía Athena? Athena hizo un poco de todo, pero si tuviera que resumir su vida, diría que era una sacerdotisa que comprendía las fuerzas de la naturaleza. Mejor dicho, era alguien que, por el simple hecho de no tener mucho que perder ni que esperar de la vida, se arriesgó más que los demás, y acabó convirtiéndose en las f uerzas que creía dominar.
Trabajó en un supermercado, fue empleada de banca, agente inmobiliaria, y en cada uno de estos puestos jamás dejó de manifestarse la sacerdotisa que llevaba dentro. Conviví con ella durante ocho años, y le debía esto: recuperar su memoria, su identidad.
Lo más difícil al recoger estas declaraciones f ue convencer a la gente para que me permitiesen utilizar sus nombres verdaderos. Algunos alegaron que no querían verse envueltos en este tipo de historias, otros intentaban esconder sus opiniones y sus sentimientos. Les expliqué que mi verdadera intención era hacer que todos los implicados la entendiesen mejor, y que nadie iba a creer en declaraciones anónimas.
Como cada uno de los entrevistados se creía en posesión de la única y definitiva versión de cualquier suceso, por más insignificante que éste fuese, acabaron aceptando. En el transcurso de las grabaciones, comprendí que las cosas no son absolutas; existen en función de la percepción de cada uno. Y muchas veces, la mejor manera de saber quiénes somos es intentar saber cómo nos ven los demás.
Eso no quiere decir que vayamos a hacer lo que esperan, pero al menos nos comprendemos mejor. Yo le debía eso a Athena. Recuperar su historia. Escribir su mito.
Samira R. Khalil, cincuenta y siete años, ama de casa, madre de Athena
No la llames Athena, por favor. Su verdadero nombre es Sherine. ¡Sherine Khalil, hija muy querida, muy deseada, que tanto yo como mi marido querríamos haber tenido por nosotros mismos!
Pero la vida tenía otros planes; cuando la generosidad del destino es muy grande, siempre hay un pozo en el que pueden caer todos los sueños.
Vivíamos en Beirut, en la época en la que todo el mundo la consideraba como la ciudad más bella de Oriente Medio. Mi marido era un empresario de éxito, nos casamos por amor, viajábamos a Europa todos los años, teníamos amigos, nos invitaban a todos los acontecimientos sociales importantes, y una vez llegué a recibir en mi casa a un presidente de Estados Unidos, ¡imagínate! Fueron tres días inolvidables: dos de ellos, en los que el servicio secreto americano examinó minuciosamente cada rincón de nuestra casa (ya estaban en el barrio desde hacía más de un mes, ocupando todas las posiciones estratégicas, alquilando apartamentos, disfrazándose de mendigos o de parejas de enamorados); y un día, mejor dicho, dos horas de fiesta. Jamás se me olvidará la envidia en los ojos de nuestros amigos, ni la alegría de poder fotografiarnos con el hombre más poderoso del planeta.
Lo teníamos todo, menos aquello que más deseábamos: un hijo. Así que no teníamos nada.
Lo intentamos de todas las maneras, hicimos promesas, fuimos a sitios en los que nos garantizaban un milagro, consultamos a médicos, curanderos, tomamos remedios y bebimos elixires y pociones mágicas. Dos veces me hice la inseminación artificial, pero perdí el bebé. La segunda, perdí también mi ovario izquierdo, y no volví a encontrar a otro médico que quisiera arriesgarse en una nueva aventura de ese tipo.
Hasta que uno de los muchos amigos que conocía nuestra situación sugirió la única salida posible: adoptar a un niño. Dijo que tenía contactos en Rumania, y que el procedimiento no se iba a prolongar mucho.
Un mes después cogimos un avión; nuestro amigo tenía negocios importantes con el dictador que gobernaba el país en esa época, y del que no recuerdo el nombre (N. R.: Nicolai Ceausescu), de modo que pudimos evitar todos los trámites burocráticos y fuimos a dar a un centro de adopción de Sibiu, en Transilvania. Allí, ya nos estaban esperando con café, cigarrillos, agua mineral, y todo el papeleo preparado, sólo teníamos que escoger al niño.
Nos condujeron a una estancia en la que hacía mucho frío, y me pregunté cómo podían tener a aquellas pobres criaturas en aquella situación. Mi primer instinto fue adoptarlas a todas, llevarlas a nuestro país, en el que había sol y libertad, pero por supuesto era una idea descabellada. Paseamos entre las cunas, oyendo llantos, aterrorizados por la decisión que teníamos que tomar.
Durante más de una hora, ni yo ni mi marido intercambiamos palabra alguna. Salimos, tomamos café, fumamos, volvimos, y esto se repitió varias veces. Noté que la mujer encargada de la adopción empezaba a impacientarse, tenía que decidirme pronto; en ese momento, siguiendo un instinto que me atrevería a llamar maternal, como si hubiese encontrado a un hijo que tenía que ser mío en esta encarnación pero que había llegado a este mundo a través de otro vientre, señalé a una niña.
La encargada sugirió que lo pensásemos mejor. ¡Ella, que parecía tan impaciente con nuestra demora! Pero yo ya me había decidido.
Aun así, con todo el cuidado, intentando no herir mis sentimientos (ella pensaba que teníamos contactos con las más altas esferas del gobierno rumano), me susurró de manera que mi marido no oyese:
—Sé que no saldrá bien. Es la hija de una gitana.
Le respondí que una cultura no se puede transmitir a través de los genes; la niña, que no tenía más que tres meses, sería mi hija y la de mi marido, educada según nuestras costumbres. Conocería la iglesia que frecuentábamos, las playas a las que íbamos a pasear, leería sus libros en francés, estudiaría en la Escuela Americana de Beirut. Por lo demás, no tenía ninguna información —y sigo sin tenerla— sobre la cultura gitana. Sólo sé que viajan, que no siempre se duchan, que engañan a los demás y que llevan un pendiente en la oreja. Cuenta la leyenda que acostumbran a raptar niños para llevarlos en sus caravanas, pero allí estaba sucediendo exactamente lo contrario: habían dejado atrás a una niña, para que yo me encargase de ella.
La mujer todavía intentó disuadirme, pero yo ya estaba firmando los papeles, y pidiéndole a mi marido que hiciese lo mismo. De regreso a Beirut, el mundo parecía diferente: Dios me había dado una razón para existir, para trabajar, para luchar en este valle de lágrimas. Ahora teníamos una niña para justificar todos nuestros esfuerzos.
Sherine creció en sabiduría y belleza (creo que todos los padres dicen lo mismo, pero pienso que era una niña realmente excepcional). Una tarde, cuando ella ya tenía cinco años, uno de mis hermanos me dijo que, si ella quería trabajar fuera, su nombre siempre delataría su origen, y sugirió que lo cambiásemos por uno que no dijese absolutamente nada, como Athena. Claro que hoy sé que Athena no es solamente un nombre parecido a la capital de un país, sino también la diosa de la sabiduría, de la inteligencia y de la guerra.
Y posiblemente mi hermano no sólo supiese esto, sino que era consciente de los problemas que un nombre árabe podría causarle en el futuro (estaba metido en política, como toda nuestra familia, y quería proteger a su sobrina de las nubes negras que él, sólo él, podía divisar en el horizonte). Lo más sorprendente es que a Sherine le gustó el sonido de la palabra. En una sola tarde empezó a referirse a sí misma como Athena, y ya nadie pudo quitárselo de la cabeza. Para contentarla, adoptamos también ese sobrenombre, pensando que pronto se olvidaría del tema.
¿Podrá un nombre afectar a la vida de una persona? Porque el tiempo pasó, el sobrenombre resistió, y acabamos adaptándonos a él.
A los doce años, descubrimos que tenía una cierta vocación religiosa: vivía en la iglesia, se sabía los evangelios de memoria, lo cual era al mismo tiempo una bendición y una maldición. En un mundo que empezaba a estar cada vez más dividido por las creencias religiosas, yo temía por la seguridad de mi hija. A esas alturas, Sherine ya empezaba a decirnos, como si fuese lo más normal del mundo, que tenía una serie de amigos invisibles, ángeles y santos cuyas imágenes solía ver en la iglesia que frecuentábamos. Está claro que todos los niños del mundo tienen visiones, aunque es raro que se acuerden una vez pasada una determinada edad. También suelen darles vida a las cosas inanimadas, como las muñecas o los osos de peluche. Pero empecé a creer que estaba exagerando cuando un día fui a buscarla al colegio y me dijo que había visto a «una mujer vestida de blanco, parecida a la Virgen María».
Creo en los ángeles, claro. Creo incluso que los ángeles hablan con los niños pequeños, pero cuando las apariciones son de gente adulta, las cosas cambian. Conozco algunas historias de pastores y de gente del campo que afirman haber visto a una mujer de blanco, lo que ha acabado destruyendo sus vidas, ya que la gente los busca para hacer milagros, los curas se preocupan, las aldeas se convierten en centros de peregrinación, y los pobres niños acaban su vida en un convento. Así que me quedé muy preocupada con esta historia; a su edad debería haber estado más interesada por los estuches de maquillaje, por pintarse las uñas, ver telenovelas románticas o programas infantiles en la tele. Algo iba mal con mi hija y fui a ver a un especialista.
—Relájese —dijo.
Para el pediatra especializado en psicología infantil, como para la mayoría de los médicos que tratan estos temas, los amigos invisibles son una especie de proyección de los sueños, que ayudan al niño a descubrir sus deseos, expresar sus sentimientos, encontrarse consigo mismos, de una manera inofensiva.
—¿Pero una mujer de blanco?
Me respondió que tal vez, Sherine no comprendía nuestra manera de ver o de explicar el mundo. Sugirió que, poco a poco, empezásemos a preparar el terreno para decirle que había sido adoptada. En el lenguaje del especialista, lo peor que podía ocurrir es que se enterase por sí misma, pues empezaría a dudar de todo el mundo. Su comportamiento podría volverse imprevisible.
A partir de ese momento, cambiamos nuestra manera de dialogar con ella. No sé si el ser humano puede recordar cosas que le ocurrieron cuando todavía era bebé, pero intentamos demostrarle cuánto la queríamos, y que ya no tenía que refugiarse en un mundo imaginario. Tenía que entender que su universo visible era lo más hermoso, que sus padres la iban a proteger de cualquier peligro, Beirut era bonita, las playas siempre estaban llenas de sol y de gente. Sin enfrentarme directamente con esa «mujer», empecé a pasar más tiempo con mi hija, invité a sus amigos del colegio a que frecuentasen la casa, no perdía ni una sola oportunidad para demostrarle todo nuestro cariño.
La estrategia dio resultado. Mi marido viajaba mucho, Sherine lo echaba de menos, y en nombre del amor decidió cambiar su estilo de vida. Las conversaciones solitarias empezaron a ser sustituidas por juegos entre padre, madre e hija.
Todo iba bien hasta que una noche ella vino llorando a mi habitación, diciendo que tenía miedo, que el infierno estaba cerca. Yo estaba sola en casa; mi marido, una vez más, había tenido que ausentarse, y pensé que ésa era la razón de su desesperación. ¿Pero infierno? ¿Qué le estaban enseñando en el cole o en la iglesia? Decidí que al día siguiente iría a hablar con la profesora. Sherine, sin embargo, no dejaba de llorar. La llevé hasta la ventana, le enseñé el Mediterráneo, allá fuera, iluminado por la luna llena. Le dije que no había demonios, sino estrellas en el cielo y gente caminando por el bulevar de delante de nuestro apartamento. Le expliqué que no debía tener miedo, que estuviese tranquila, pero ella seguía llorando y temblando. Después de casi media hora intentando calmarla, empecé a ponerme nerviosa. Le pedí que dejase de comportarse de aquella manera, que ya no era una niña. Imaginé que tal vez hubiese tenido su primera menstruación; discretamente, le pregunté si sangraba.
—Mucho.
Cogí un poco de algodón, le pedí que se acostase para poder tratarle la «herida». No era nada, mañana se lo explicaría. Sin embargo, no le había llegado la menstruación. Todavía lloró un poco, pero debía de estar cansada, porque se durmió en seguida.
Y al día siguiente por la mañana, corrió la sangre.
Cuatro hombres fueron asesinados. Para mí, no era más que una de las eternas batallas tribales a las que mi pueblo estaba acostumbrado. Para Sherine, no debía de ser nada, porque ni siquiera mencionó su pesadilla de la noche anterior.
Sin embargo, a partir de esa fecha, el infierno fue llegando, y hasta hoy no se ha vuelto a marchar. El mismo día, veintiséis palestinos murieron en un autobús, como venganza por el asesinato. Veinticuatro horas después, ya no se podía andar por las calles, por culpa de los tiros que salían de todas partes. Cerraron los colegios. A Sherine la trajo a casa una de sus profesoras a toda prisa y, a partir de ahí, todos perdieron el control de la situación. Mi marido interrumpió su viaje y volvió a casa; se pasó días enteros llamando a sus amigos del gobierno, pero nadie le decía nada que tuviera sentido. Sherine oía los tiros allá fuera, los gritos de mi marido dentro de casa y, para mi sorpresa, no decía ni una palabra. Yo siempre intentaba decirle que era pasajero, que pronto podríamos volver a la playa, pero ella desviaba los ojos y me pedía algún libro para leer, o un disco para escuchar. Mientras el infierno iba instalándose poco a poco, Sherine leía y escuchaba música.
Perdone, pero no quiero pensar demasiado en eso. No quiero pensar en las amenazas que recibimos, en quién tenía la razón, en quiénes eran los culpables y los inocentes. El hecho es que, pocos meses después, quien quería cruzar una determinada calle tenía que coger un barco, ir hasta la isla de Chipre, coger otro barco y desembarcar en el otro lado de la calzada.
Permanecimos dentro de casa prácticamente durante casi un año, siempre esperando que la situación mejorase, siempre pensando que todo aquello era pasajero, que el gobierno controlaría la situación. Una mañana, mientras escuchaba música en su pequeño reproductor portátil, Sherine ensayó unos cuantos pasos de baile, y empezó a decir cosas como «durará mucho, mucho tiempo».
Quise interrumpirla, pero mi marido me cogió del brazo: le estaba prestando atención, y tomándose en serio las palabras de una niña. Nunca entendí por qué, y hasta el día de hoy no hemos comentado el tema; es un asunto tabú entre nosotros.
Al día siguiente, inesperadamente, él empezó a hacer preparativos; al cabo de dos semanas estábamos embarcando hacia Londres. Más tarde nos enteramos de que, aunque no haya estadísticas concretas al respecto, en esos dos años de guerra civil (N. R.: 1974 y 1975) murieron alrededor de cuarenta y cuatro mil personas, hubo ciento ochenta mil heridos, miles de refugiados. Los combates continuaron por otras razones, el país fue ocupado por fuerzas extranjeras, y el infierno sigue todavía hoy.
«Durará mucho tiempo», decía Sherine. Dios mío, por desgracia tenía razón.
Próximo capítulo: 08.09.06


solo voy a decir algo hoy empese a ;eer los capitulos de este libro voy por el cuarto pero ya estoy esperando que salga porque ya me enamore de
la bruja
Éxitos y felicidades.
Es el mejor.
Que Dios le acompañe siempre.
……………….muac……………….
Me encanta leerle.
Como todos sus libros simplemente fabuloso…. Realmente sabe entrar en el mundo de sus personajes…. realmente espero con ancias el libro completo… realmente no me pierdo ninguna de sus obras…
al igul que todos espero con ansias el libro para poder parar cuando quiera y no cuando decia el autor, me parece muy interesante y lleno de secretos y misterio, tal como nos gusta……… Exito
Ya estamos en esta prisión que nos deshabilita de nuestros sentidos, pensamientos, recuerdos y la dual realidad. Aún espero desde abril acá en Puerto Rico Ser como un Río que Fluye y estaré muy triste si La Bruja de Portobello se tardara más allá de septiembre.
Definitivamente esta experiencia de leerle siempre es fascinante. Gracias.
Los únicos libros que he podido terminar de leer, porque me han fascinado y simplemente no los he podido dejar, sin excusas de tiempo, estado de ánimo, espacio, etc, son los suyos.
Gracias por darme una esperanza de vida, gracias.
Ya esperaba con ansias su nuevo libro!!!
Místico como todos!!
Espero que no demore mucho en las librerías de Reynosa!!!
Porque tiene olvidada a la gente de mi País que lo queremos tanto?
Sueño con el día en ir a una firma de autografos!!!
Monterrey lo espera con los brazos abierto!!!!
Y gracias por “El alquimista” me ayudo a recobrar el sentido de mi vida!!!
Mi querido amigo Paulo: En este capitulo de tu nuevo libro, he podido apreciar con alegria que, el mundo recibira un tesoro literario que nuevamente volvera a ayudar a las personas a tener otra vision de sus propias vidas y de los talentos que el creador puso en cada uno de nosotros. Soy una asidua lectora de tus obras te felicito desde el Peru. Que Dios te bendiga a ti y familia por siempre. Gracias
He seguido todo sus libros y este no es la excepcion. Los capitulos ya publicados hacen notar y sentir que sera una gran novela. Es un privilegio para el mundo contar con un ser de tanta calidad como lo es Paulo Coelho. Muchos exitos…
Esperamos con ansias la publicacion del libro en mi pais Venezuela
Existen personas especiales con un don, sólo debemos prestar atención a las señales. Buscar la luz. Nuevamente el maestro Paulo mostrándonos el camino a la luz, para desarrollar todo nuestro potencial. Esperando con ansias esta nueva historia en el camino de los guerreros de la luz. Los mejores deseos de esta virgen, santa y bruja.
Como todos sus libros este tambien es una inspiracion… Doy gracias a Dios por haberle dado este talento de hablar al corazon de las personas y en mi caso de mostrarme el camino del que no debia haber salido y al que ahora regreso. Soy un pobre pastor viajero que esta a punto de llegar a las piramides en parte gracias a usted.
Hola a todos!
Anoche leí el cuarto capítulo. Lo imprimí para leerlo con tranquilidad y disfrutarlo :). Ya vamos conociendo mejor a Athena y ¡¡quiero saber más de su vida!! jajaja.
saludos a todos
Paulo Felicidades por tu nuevo libro , es encantador , espero pacientemente que se publique es una agonia leerlo por partes , este capitulo me gusto mas que los anteriores ya que describe en forma mas completa al personaje, debe ser porque nos habla de ella su madre el unico ser que conoce nuestro corazon porque nos ve crecer y el amor de madre es el mas completo, me gusto al leerlo pensar que definitivamente cuando algo es para nosotros no importa cuanto nos alejemos de ese destino el camino siempre nos guia hacia ello, como en el caso de Athena que por mas que su destino la llevo a otra familia, otra cultura otro pais sus raices sus deseos siempre se mantuvieron, saludos paulo desde Peru
Hayyy en este nuevo capitulo de la Bruja de Portobello se me puso como se dice popularmente “la piel de gallina” por sentir muchas de las cualidades del personaje como mías , me siento bastante identificada con Sherine _ Athena , y también tengo mi nombre espiritual independiente del otro que me pusieron , hay mucho de este personaje que me atrapa y seduce, porque lo que estoy empezando a sentirlo mío , supongo que eso se debe al arte del escritor : hacer que uno se identifique profundamente con los contenidos de las escrituras , me doy cuenta también algo que ya sabia y es que la mayoria de la gente le teme a lo raro o sobrenatural , desde muy pequeños intentan hacernos olvidar el mundo espiritual y espabilarnos al mundo material , despojarnos de nuestra clarividencia ¿para que?_ para ser tan realistas que no piensemos más que huir luego de la realidad que nos rodea? , en fín….
El libro es fantastico !, me encanta! , quiero leerlo todo ,y es muy curioso que solo me pasa con los libros de Paulo que quiero leerlos todos y los leo con gran facilidad,la cual es venida de la delicia de sus palabras y la profundidad que contienen.
Bueno , quiero preguntar si alguien es experto en Numerología Mistica :
¿ que es el Nº 3 ? , pués yo sumando el dia , el mes y el año de mi nacimiento soy el numero tres , muchas gracias al que pueda ayudarme en este dilema.
Un abrazo muy grande !!!!
Shantal M.I.
Que Dios Los Bendiga Siempre !!!!!!!
Estimado señor Coelho:
Espero que se encuentre bién. Me encuentro inmersa en la concepción de algo que aún desconozco. Es dificil opinar de algo que se nos dá en forma de puzzle, pieza a pieza. Estoy deseando que Athena hable por si misma, porque como dije en un anterior escrito, a veces oímos hablar de alguien a quién conocemos y sin embargo se nos antoja extraña la percepción que los demás tienen de ésa persona, como si realmente fuera otra distinta. Es cierto que es bueno mirarnos con ojos ajenos, salir de nosotros mismos y vernos con distancia. A menudo paseo por la calle y cuando paso delante de las terrazas llenas de gente, me pregunto qué veran los otros, quizás se fijen en la ropa que llevo, o en el color de mi pelo, o en mi figura alta y delgada, o quizá (los menos) en el brillo de mis ojos. Cuando soy yo la que miro, antes, hace ya tiempo, también me fijaba en vanalidades, ahora sigo haciéndolo porque soy humana como todos, pero me fijo mucho en los ojos de los demás, y casi siempre veo lo mismo, la tristeza, el desánimo, el abandono, como si el mundo estuviera triste, enormemente triste, es difícil ver el brillo de la felicidad en los demás, pero cuando lo veo lo reconozco de inmediato. Hace tiempo yo también era así, una persona apática y triste, pero gracias a Dios hoy soy todo lo contrario, ¿ y saben? no cuesta nada, es muy fácil, sólo hay que ser fiel a uno mismo, sin miedo al ridículo, al que dirán, les contaré una anécdota muy sencilla que me ocurrió hace unos dias, estaba de vacaciones en la playa en un pueblecito del mediterraneo, de pronto vino una furgoneta y sacó unos altavoces y empezó a sonar música a todo volumen, era salsa, toda la gente se quedó mirando, de pronto yo me levanté y empezé a bailar allí en medio de la playa, mis hermanos empezaron a reírse, cariñosamente me decían “que si me había tomado la medicación ” yo me lo pasaba en grande, y la gente unos me miraban incrédulos y otros divertidos, algunos se pusieron a bailar conmigo y nos mirábamos y sonreíamos porque sabíamos que éramos iguales que el ridículo no forma parte de la diversión de la vida, estoy segura que había muchos que tenían ganas de levantarse, pero claro “éso es cosa de niños y los adultos no debemos pasar algunos limites”, pués éso no vá conmigo, creo firmemente que en las cosas “prohibidas” y sencillas está la verdadera felicidad, y les aseguro que si en algún momento tengo ganas de chillar, o de bailar en mitad de la calle pienso hacerlo, es genial.
Las personas estamos “ocupadas en ocupar nuestro tiempo ” en buscar la felicidad siempre en algún sitio en el cual no estamos, siempre queremos irnos lejos, lejos de vacaciones, lejos de nuestros padres, lejos de nuestra casa, lejos de nosotros mismos, donde no nos conozca nadie, donde el anonimato de la masa nos permita ser ( aunque sólo sea un mes al año) nosotros mismos.
Yo soy imperfecta, humana, pero hay algo que he aprendido y ya no se me olvida, he aprendido a hacer cosas “incorrectas” que me hacen sentir que estoy viva, después de mucho pensar y filosofar he llegado a la convicción de que ser feliz es fácil, únicamente hay que ser fiel a uno mismo, sí ,ya sé que a veces es dificil, pero hay que intentarlo. No, no, no estoy dando clases a nadie, solamente es lo que pienso, con toda humildad.
Cambiando de tema, este libro me sugiere un mapa, en el que hay muchas ciudades y caminos distintos, pero que todos van al mismo sitio, en este caso la “ciudad” es Athena. Deseo por fin, que ella se manifieste, se asome, nos hable y nos diga cómo se vé ella.
Señor Coelho su mente me fascina.
Un saludo desde España.
Hola,Paulo!
Me encanto este capitulo se quedo de lo más interesante y ya quiero tener el libro en mis manos para leerlo todo.Me quedo rondando en mi cabeza esa frase que escribiste “las cosas no son absolutas,existen en función de la percepción de cada uno” esto es una gran verdad,cuantas versiones de un mismo hecho podemos escuchar,todo es cuestión de la apreciación de cada persona y ¿cual es lo real? todas o ¿cual de esas versiones es solo ilusión? quizas tambien todas…Hasta el siguiente capitulo.
Estimado Paulo,
Tiene el Don de escribir y publicar sus libros justo cuando mas necesito encontrar un momento de paz en mi interior. Ademas de lograr que me sienta identificada con cada uno de los personajes, esto hace que las historias las haga mias desde el primer momento.
Siempre he sido una gran admiradora de su trabajo el cual respeto y guardo un gran cariño.
Sus obras siempre me han acompañado en los momentos mas especiales en mi vida. Este libro no es la excepcion, estoy esperando con ansias la publicacion para seguir con la lectura.
En hora buena! Muchas gracias por ser UNICO!!!
Paulo, cómo escribes cosas tan lindas?
Si el amor sigue siendo tu guia nunca dejes de amar.
Muero por seguir leyendo La Bruja de Portobello.
(que lindo nombre Sherine, me gusta para ponerlo a mi hija)
Un abrazo, ale.
Quería agregar algo más sobre este 4 to. capítulo , sobre eso que se dice que para saber quienes somos debemos fijarnos en lo que opinan de nosotros los demás … y yo pienso que eso es un poco relativo , porque todo depende de el grado de valores , emociones , estética , visiones de la idónea personalidad y la mejor forma de ser y actuar que los demás crean conveniente sobre nosotros , que no siempre condice con lo que deveras nos conviene o necesitamos como individuos , es que si le hicieramos caso a los demás de como debieramos ser … dejaríamos de ser quien somos para convertirnos en una réplica de la imagen y semejanza de quien nos observa , aunque también quien opina de uno muchas veces ve reflejado en nosotros parte de lo que es él , en pscicología se dice que es más facil ver reflejado nuestros propios defectos en los demás y decir que tienes esto o aquello de malo _ cuando en realidad el que lo tiene es el que te observa o habla de tí .
Está lleno de gente en el mundo para opinar de el otro , de que si hace esto o que si hace aquello , está lleno de vecinas mirando por la mirilla a que hora llegan las/os jovenes , de como se visten y de con quien andan , en fín , la gente opina y se desvive para saber que hacen los demás , así descuidan su vida o no , porque a lo mejor su vida es muy aburrida porque no se han arriesgado a hacer nada por si mismos , algo que desean hacer sin importar de lo que opinen los demás.
Habría mucho más que opinar , es muy complejo e interesante todo este tema y lo que desencadena en nuestros pensamientos este hermoso libro de ” La Bruja de Portobello “.
Un abrazo grande ! ! !, lo quiero mucho y admiro sr.Paulo Coelho
Shantal Myriam I.
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Estimado Paulo, sabes que admiro mucho tu obra y al igual que todos espero con muchas ganas y alegria a que llegue el 27 de septiembre para comprarla y leerla de porrazo (de una sola vez) despues de leer el Cuarto Capitulo!!! siento la necesidad de poder expresarme y comunicar lo que manda la cabeza y el corazon; y a lo mejor no les agrade a muchos pero como sabemos el universo entero conspira para que las cosas sucedan.
Creo que no tenemos que parecernos a Sherine para ver asesinatos y sangre, pan de todos los dias que nos da la maldita guerra entre culturas, entre “hermanos”, entre seres humanos???; al encender la TV, la Radio al hojear el periodico te das cuenta de que tambien somos brujos y no podemos remediarlo, La Bruja de Portobello en su cuarto capitulo a mi parecer desea generar conciencia de lo que pasa en el mundo y en el caso concreto de Oriente Medio. Nose de que lado son los locos y de que lado los estupidos, Nose quien tiro la primera piedra, Nose si alguno de ellos estaba libre de pecado. Lo que si se es que ya no quiero que me llamen loco por tratar de cambiar el mundo y tampoco estupido por no poder entenderlo.
Este mensaje refleja mi estado de animo, no pretende generar discusion ni controversia, mucho menos aun encierra un mensaje politico, solo que me hizo recordar una vez mas un capitulo escrito en la historia de la humanidad, en la de tu…su..y mi mundo, lo siento pero la !bruja hablo!
Es justo ahora preguntar, si realmente vale la pena hacer lo que uno quiere o desea???
por desgracia no he leido los otros capitulos, pero lo qeu leei me gusto suena interesante, me a gustado tu forma de escribir tengo la mayoria de tus libros (exepto uno Maktub) y el nuevo qeu esta por publicarse, no te alavare diciendo que tu forma de escribir a cambiado mi vida, pero te dire que en momentos me identifico con lo que escribes y me sonrio, al saber que alguien mas lo puede reflejar con palabras lo qeu yo pude haber vivido o estoy viviendo, me encanta en ocasiones tu forma desfachatada de darnos a entender qeu eres un hombre comun y no un maestro de altos mundos, pues en algunoso de tus libros puedo percibirlo, tu forma de escribir es muy digerible es como un descanso para continuar leyendo libros mas pesados (de calculo o novelas historicas que son pesadas pero me gustan) y en ocasiones te robo fraces para conquistar chicas (soy un tigre grrr) y sorprender amigos… sigue asi , y espero algun dia poder estrecharle la mano… Don Paulo
Que más daría escribir tantas palabras bonitas o alagos, si al final caería en la redundancia de todos para que tal ves lea y responda mi comentario… mi humilde comentario… de lo cual podría apostar que no lo responderá, pero prefiero no apostar porque soy mala en eso y además acostumbro a no hacerlo.
Anoche mientras pensaba en uno de sus libros el cual estoy leyendo ahora (once minutos) me dije :” y porque no escribir un libro yo, o tal ves es un don, creo que si, pues por algo le va tan bien (creame que me siento incomoda de de referirme de usted, no acostumbro a hacerlo, tal ves porque veo una cierta barrera, en la cual, no doy toda mi expresión y confianza pero intentare evitarla), y en mi mente comencé a crear y a imaginar una historia… y al final caí en mi trampa, mi historia.
¿Es que acaso somos todos de historia tristes?, ¿es ese el verdadero objetivo de la vida?
Mi hermana dice que que va más haya, y analizando el comentario, me di cuenta que si, va más haya, de lo que cualquier ser humano puede imaginar, está en el mundo de lo inimaginable, he ahí el propósito de nuestro vivir… y yo aun lo estoy descubriendo, como su estuviera viviendo mi pubertad.
pero me sigo cuestionando en la historia de mi vida, que creame a mi corta edad, parece de telenovela mexicana, jajaja….
No cuestiono el porque a mi, ni cuestiono a Dios, se porque me tuvo que pasar a mi y se porque Dios me eligió a mi….
¿Usted sabe porque dios eligió esa vida para usted?, bueno tal ves ni siquiera crea en Dios, entonces… ¿usted sabe porqué la vida eligió ese destino para usted?
Tal ves sueno muy directa y entrometida con mis preguntas… pero me pregunto: ¿Cómo un autor exitoso escribe y escribe tantas historias de actualidad entre otras cosas y al final no se si su vida es como un libro…?
tal ves me dará el ejemplo del peregrino… ¿¿¿o sera que??? todos sus libros tienen estrofas de su vida… así como la que yo quisiera escribir de mi vida…, si tal ves.
Bueno no lo molestaré mas…, de hecho, creo que no recibiré nunca una respuesta… pero si me hizo bien escribir, tal ves la primera plana o solo el comienzo para relatar mi vida.
Un beso… y si terminare siendo redundante pero a mi manera…
Si me gustan sus libros, por algo le escribí.
Mariela Proboste.
La guerra no debería de existir. Cuantas vidas cortadas, cuato tiempo perdido, esa es una de las trampas en la que algunos hombres caen.
LA MADRE DE ATHENA FUÉ UNA BUENA MADRE.
Quizas sea una niña indigo… Un ser especial definitivamente!!! No toos entienden a personas especiales… que vean y sientan cosas y lo más díficil es para quien las ve y las siente!!!
a temor desarrollar a veces ciertos dones…
Que cautivador este capitulo, porque toca el tema de la numerología, y como puede influir el cambio de nombre en los aspectos de una vida.
Personalmente, me toco el corazón, ese sentimiento maternal sin ser madre……..y lo que mas me sorprendió una vez más, fue el azar y el destino, estamos en este mundo por algo, y todos los hechos se encadenan para cumplirlo.
Un afectuoso saludo desde los andes americanos
Lo que he leido hasta ahora ha sido fenomenal…
En este cuarto capitulo el pediatra dice que los amigos invisibles son una proyección de los sueños, puede ser, yo no alcance a descubrir cuando pequeña esa proyección, pero si el amor desmedido de mamá, que anuló en gran parte mi personalidad, por su sobreprotección. Ahora que soy adulta, ya eso es etapa superada y en parte ud contribuyó con sus libros, que hacen pensar y reflexionar con sabiduría.
Un saludo cariñoso de una lectora.
MRESPETADO ESCRITOR..MAGNIFICO ESTE CAPITULO….me recuerda un sueño que tuve poco antes de los bombardeos de ISRAEL hacia el LIBANO…soñe que estaba fuera de la TIERRA Y ERA FELIZ CON UNOS HOMBRES VESTIDOS DE BLANCO Y ALTOS …PARECIAN UNOS MONJES ..ME DIVERTIA CON ELLOS JUGABA…PERO EN EDAD NIÑA..DE PRONTO ME DICE UNO DE ELLOS TE MOSTRAREMOS ALGO VEN…Y MIRE HACIA ABAJO…UNA GEOGRAFIA SE VISULIZABA AVIONES QUE DESCARGABAN MISILES… Y UN GRAN FUEGO AL CAER UNA GRAN BOMBA…CON UNA ONDA EXPANSIVA ENORME …SIN DUDA ALGUNA ME FUE MOSTRADO EN SUEÑOS LO QUE DIAS DESPUES OCURRIO DE VERDAD AQUI EN LA TIERRA …BOMBARDEO AL LIBANO …EN EL SUEÑO ME PUSE A LLORAR…NO QUIERO LA GUERRA…QUIERO LA PAZ …LA VERDAD LO VIVI ANTES DE QUE OCURRIERA…ES TERRIBLE LA GUERRA …SIN DUDA ESTA BA EN OTRO MUNDO…ESTABA FUERA DE LA TIERRA….FUI FELIZ Y QUIERO VOLVER A SENTIR LA FELICIDAD PLENA QUE VIVI EN ESE SUEÑO…TE AMO …YOLANDA
NO SOY MUY CREYENTE DEL AZAR SI NO MAS BIEN ME GUSTA CREER EN ALGO QUE EN UNA OCASION LEEI POR AHI QUE SE LLAMA HISTORIA PERSONAL MMMM M GUSTA PENSAR QUE DIOS NOS TENIA (ESAS COSAS QUE NOSOSTROS LLAMAMOS AZAR)EL PREPARADAS COMO SORPRESA SOY UNA PERSONA MUY ESPIRITUAL MUY SONYADORA Y ESOTERICA PERO JAMAS DEJO NADA AL AZAR………VIVA MEXICO CHIQUILLOS UN BESITO PARA TODOS LOS QUE LEEAN ESTO
Estan muy buenos los capitulos espero el libro
Como siempre guiandonos hacia la luz, esa luz interior que debemos buscar siempre, gracias por escribir. Los guerreros de la Luz, te lo agradecemos , besos.
Gracias a este nuevo libro suyo me he vuelto a plantear preguntas, y he seguido buceando en las profundidades de mi alma y de mi mente, en busca de respuestas , de nuevos conocimientos , de descubrir quien soy ;
ya que en “La Bruja de Portobello” encuentro un oasis de cosas que provocan en mi más sed y a la vez la aplacan.
Por lo que habla de la numerologia , que nos puede ayudar a conocer algo más de lo que somos … , yo le cuento que busqué en un libro que tengo de Metafísica de Cony M. , y me encontré que sumando el dia, el mes y el año soy el numero 3 , cosa que a lo mejor no hubiera buscado saber en este momento de mi vida , y , luego de leerlo … me dio más curiosidad , a propósito amigo mío usted es el numero 8 (supongo que ya lo sabe) .
Le mando un fuerte abrazo, y le doy nuevamente las gracias por ayudandarnos a conocernos .
con todo cariño :
Shantal Myriam I.
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HOLA ME ENCANTA LEER SUS LIBROS Y ESTE NUEVO NO SERA LA EXCEPSION
Adorado Paulo:
Tras la décima vez que me formulaban la misma pregunta, sin importar el orden de la conversación, ni su origen, me hicieron formularme, otra: ¿Por qué?
Sí, ¿por qué me preguntan si tengo hijos y si estoy casada?, ¿es que acaso tener veintitantos, ser profesional y ejerciendo laboralmente es motivo para que el próximo paso sea lanzarme al agua?
Parece que, a pesar de la liberación femenina, la teoría del aparente sexo débil por el que inequívocamente fuimos catalogadas hasta finales del siglo pasado y después de demostrar al mundo nuestra habilidad para gerenciar multinacionales, firma de abogados, fábricas, ocupar cargos políticos y diplomáticos, participar en la bolsa de valores, dirigir gobiernos, reinos y batallones, entre otros; logrado gracias al esfuerzo de féminas como Juana de Arco, Manuelita Sáenz, Elizabeth Cady Stanton, Eva Perón, Margaret Thatcher hasta la contemporánea Condolezza Rice, sea en vano.
Este evento tuvo lugar el otro día mientras compartía un capuccino con unas amigas en un café de la ciudad; ya había oído la pregunta en nueve oportunidades durante ese mismo mes, pero como si la décima se convirtiera en la gota que derrama todo un dique, me hicieron cuestionarme una serie de paradigmas con respecto a mi desempeño, dada mi condición de “mujer”.
Una mujer que se prepara durante cinco años para obtener un título universitario, absorbiendo información que será generada y aplicada para dar origen al conocimiento, cuyo fruto por el que será recordada en la casa de estudios de su elección, consistirá a través de su proyecto de grado, que, asimismo se convertirá en su carta de presentación para enfrentarse al entorno de la vida laboral, y, que, ya con un trabajo establecido, la sociedad, no contenta con esta titánica tarea, encargará a sus integrantes, que se conviertan en una especie de chivos expiatorios, en calidad de sus “amigos más íntimos” en cuestionar tan anhelada respuesta: >.
Entonces, para sorpresa y asombro de las presentes, al responder mi cuestionamiento y posición frente al matrimonio al que considero de segundo plano, aun muy lejano (ni he imaginado “el día de mi boda”), y mucho menos la idea de tener un hijo; de pronto al pronunciar la última palabra, noto que sus miradas ahora están sobre mí y en un silencio casi sepulcral me observan como si estuviéramos en la edad media y yo fuese una bruja de Salem.
El debate ante mi respuesta no se hace esperar, pero debo aplicar mis mecanismos de defensa a la velocidad de la luz, y, litigo:
-¿Por qué sacrificar todo lo que he conseguido para entregar a otros mis logros personales como si ese hecho me convirtiera en mártir y suplantara la prioridad en mi vida?
-¿Y mi verdadera realización personal dónde queda, es que la sociedad impone un límite cuando se alcanza lo anterior?
-¿Acaso el hecho de que mi sexo sea femenino impone normas que debo seguir sin refutar, por temor a no ser señalada por los demás miembros?
El silencio es ahora absoluto, el brillo de sus miradas no está concentrado en mí, sus ojos están puestos en sus manos, en la mesa, dos de ellas encienden un cigarro tal vez para pasar un trago amargo, otra pide una tercera ronda de capuchinos, nadie dice nada, yo tampoco, me he sorprendido a mi misma, pues es la primera vez que, además de la décima he contestado las otras nueve y rápidamente una sensación de bienestar invade mi cuerpo, mi inconsciente se ha conectado con mi conciente, (rara vez se han puesto de acuerdo), lo que atestigua un hecho de trascendencia que ninguno de las presentes nota.
Mi juego de palabras no va a seguir adelante, hablar de lo que realmente sentimos alguna vez: “está prohibido”.
Entiendo instintivamente que no soy la primera de ellas que se ha hecho estas preguntas (en orden aleatorio quizás), pero aun así contienen la misma esencia.
Mi comentario rompe una serie de tabús, ya que una a una expone sus actuales problemas maritales, con sus hijos, y, la soltera pronta a casarse, cuestiona este hecho, pues se pregunta si es la decisión correcta todos los días.
Sus ojos denotan una gran tristeza. Como es de esperar, me toca a mí contestar a las preguntas.
-A pesar de nuestros adornos, de nuestras tarjetas de crédito, de nuestros títulos, ricas, menos ricas, flacas, gordas, menos gordas, inteligentes, sabemos que todo eso se hace en busca del amor, de cariño, para estar con alguien que nos ame.
El comentario sobre el amor ha deshecho por completo el clima de alegría que sosteníamos hace escasos 15 minutos y volvemos hablar de el último perfume de una marca reconocida y muy publicitada, la película que acaba de estrenarse y la de la nueva franquicia que está teniendo un éxito inesperado.
Dios mio, si llorando pudieramos parar las guerras, dios mio presentir que va a correr la sangre, que el infierno está cerca, es algo que no quisiera sentir nunca, que dolor, que sufrimiento, que fuerza la de ATHENA. Si a veces perdemos a un ser querido y ENTRE EL DOLOR Y LA PENA, nos preguntamos por qué? dios mio, te imaginas sentir que van a morir miles y miles de seres humanos? Dios mio como es posible que existan personas capaces de matar sólo por poder, por petróleo, por dinero, por diferencias religiosas. Creo que ATHENA podemos ser cada uno de los seres humanos que sentimos amor por la vida, por lo que nos rodea y mas ATHENA, tan cerca de dios, tan conocedora de niña del evangelio, somos todos hermanos no? Creo que cuando se siente todo esto de verdad y ves en la calle las actitudes de las personas, es brujería saber que va a suceder algo? Creo que mas que eso es inteligencia, saber que cada causa tiene un efecto. que violencia trae violencia, que es predecir lo que ya estas viendo, lo que te enseña dios que ya no lo ves en tu vecino de al lado, en tu amigo de la escuela en fin ya me encanta ATHENA.
Este capitulo habla de la parte maternal. Nuestro deber como madre de protecion hacia nuestros hijos, hace a veces que no podamos llegar realmente hacia donde ellos, Pq cuesta tanto?? si queremos lo mejor para ello. Bueno Paulo, y lectores de este blog me siento en un laberinto a traves de cda capiulo, definitivamente necesito leer el libro completo para llegar al climax de esta nueva etapa nuestra junto a nuestro maestro…Don Paulo (por respeto)
La verdad.. cautivante como siempre, haciendo que uno se interese profundamente en lo que viene en los siguientes capitulos que prometen ser fascinantes.. la verdad es que creo que algunas personas son como ATHENA pero simplemente las personas que se encuentran alrededor no estan preparadas.. La verdad, desde que vi el otro dia en una tienda los dias que faltaban para el nuevo libro.. estoy esperando que salga para continuar leyendo esta novela que promete ser magica al igual que Brida..
Muchas gracias por guiarnos en la búsqueda de nuestra leyenda personal!!
Sus historias me ayudan a recordar quién soy y para que estoy aqui.
Es mi autor preferido y estoy esperando muy ansiosa su nueva creación.
Le dejo un beso y un abrazo.
Vanesa de Argentina.
Estoy encantada, parece que el tiempo se detuviera, es algo magico, envolvente, cautivador, ya quiero tener este libro entre mis manos. Sabia que seria asi, viniendo del mejor escritor que mas se puede esperar, solo buenos momentos.