El punto acomodador

3655_coelhoEn uno de mis libros (El Zahir), procuro entender por qué todo el mundo tiene tanto miedo a cambiar. Cuando estaba en pleno proceso de escritura de este texto, cayó en mis manos una extraña entrevista a una mujer que acababa de lanzar un libro sobre -¿adivinan? – el amor.
El periodista le pregunta si la única manera de que el ser humano alcance la felicidad es encontrando a la persona amada. La mujer dice que no:

“El amor cambia, aunque nadie parece entenderlo. La idea de que el amor conduce a la felicidad es una invención moderna, de finales del siglo XVII. Partiendo de esto, aprendemos a creer que el amor debe durar para siempre, y que el matrimonio es el mejor lugar para disfrutarlo. En el pasado no se era tan optimista en lo que respecta a la longevidad de la pasión”.

“Romeo y Julieta no es una historia feliz: es una tragedia. En las últimas décadas ha crecido mucho la expectativa que se ha puesto en el matrimonio como camino para la realización personal. Y la decepción y la insatisfacción han crecido paralelamente”.

Según las prácticas mágicas de los hechiceros del norte de México, siempre hay un acontecimiento en nuestras vidas responsable porque hayamos dejado de progresar. Un trauma, una derrota especialmente amarga, una desilusión amorosa, incluso una victoria mal asimilada, pueden acobardarnos y detenernos. El hechicero, en su proceso de creciente unión con los poderes ocultos, tiene, antes de nada, que librarse de este “punto acomodador”, y para eso debe revisar toda su vida y descubrir dónde se produjo.

Cuando yo era pequeño me peleaba a menudo, y, como era el mayor del grupo, siempre era yo el que les pegaba a los otros chicos. Un día, un primo mío me dio una buena paliza, y a partir de entonces empecé a evitar los enfrentamientos físicos, puesto que me parecía que nunca más conseguiría ganar una pelea. Eso me hizo pasar varias veces por cobarde, al dejarme humillar en presencia de mis amigos o incluso de alguna novia.

Hasta que un día, a los veintidós años, acabé metiéndome sin querer en una pelea en una discoteca de Río de Janeiro. Recibí de lo lindo, pero el “punto acomodador” desapareció. Hoy en día no peleo porque es una pésima manera de expresarse; no por culpa de la cobardía.

Durante dos años intenté aprender a tocar la guitarra: progresé mucho al principio, hasta que llegó un punto en el que no conseguí avanzar más – al descubrir que los otros aprendían más rápido que yo, me sentí mediocre, y tomé la decisión de no volver a pasar vergüenza, convenciéndome de que aquello ya no me interesaba. Lo mismo me pasó con el billar, el fútbol, el ciclismo: aprendía lo suficiente como para hacerlo todo razonablemente bien, pero llegaba un punto del que no conseguía pasar.

¿Por qué?
Porque, según lo que nos contaron, llega un determinado momento de nuestras vidas en el que “alcanzamos nuestro límite”. Ya no debemos cambiar más. Ya no conseguimos crecer más. Tanto la profesión como el amor alcanzaron su estadio ideal, y lo mejor es dejarlo todo como está. ¿No es verdad? La verdad es la siguiente: siempre podemos ir más lejos. Amar más, vivir más, arriesgar más.

Jamás la inmovilidad es la mejor de las soluciones. Porque todo a nuestro alrededor cambia (incluso el amor) y tenemos que seguir este ritmo.

Cómo matar un troll

EM PORTUGUES AQUI: Como matar um troll
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“Y haciendo un látigo de cuerdas, echó a todos fuera” (Juan, 2:15)

1] El Bullying/trolleo sólo le sucede a quienes tienen alguna relevancia. Si estás siendo trolleado, es que estás por encima de la media. ¿No estás de acuerdo? Sólo tienes que ir a cualquier sitio web, abrir una noticia sobre celebridades y leer los comentarios sobre cualquier celebridad – ya sea artista, político, deportista.

2] El anonimato en Internet es de cobardes. Los trolls son personas con una conducta enfermiza, pero pueden hacer daño a los más débiles.

3] Sólo hay una manera de reaccionar: dejando bien claro que cualquier cosa que escriban sobre ti tendrá consecuencias en el futuro. Tal vez no el mes que viene ni el próximo año, pero algún día van a necesitar tu ayuda.

4] Y, por supuesto, no los vas a ayudar. Porque tienes una lista con los nombres de todos los que pertenecen a la oscuridad.

5] Crea esa lista ahora. Mantenla actualizada. Y de esta manera siempre tendrás la última palabra.

Los trolls no merecen respeto porque ellos no respetan a nadie, y se creen lo máximo porque ingenuamente piensan que están actuando de forma anónima.


NOTAS

Mucha gente podría decir: “eso es venganza!” Nada más equivocado. Tú mereces respeto – y el respeto se gana, no es algo que debes dar por sentado.

Depende de ti luchar contra aquellos que quieren cubrir el mundo de negatividad y oscuridad.

Cuando era joven fui muy trolleado en la escuela. Me atacaban para poder brillar. No tenía como defenderme, y todo lo que pude hacer fue esperar el momento del contraataque, que siempre llega.

También pude haberme dado por vencido, creer que no valía nada. Pero siempre he pensado como “Guerrero de la Luz”, que siempre está siendo puesto a prueba y acepta desafíos.
En ese momento (debía tener unos 16 años) decidí crear dos listas. La de personas que me apoyaban y ayudaban (Lista de Luz) y los que insistían en humillarme (Lista Negra).

Hoy en día ya no me ocupo de eso, pero en mi oficina exploran sistemáticamente Internet, y anotan los nombres de la lista negra.
En estos últimos diez años, por ejemplo, por lo menos 150 personas que me atacaron han venido a mí pidiendo favores. Ellos pensaban que yo había olvidado.
Uno de ellos incluso vino a mí por un voto para un puesto en la Academia Brasileña de Letras, de la que soy miembro.

Otros aspirantes a escritores y a músicos, me han pedido apoyo para su trabajo, pero no dudan en hablar mal de mí en las comunidades sociales.

Por supuesto, nunca recuerdo quien habla mal, y rara vez leo lo que escriben. Pero antes de hacer cualquier favor consulto a mi oficina. Si el nombre está ahí, seré muy amable pero le mostraré a la persona lo que dijo, y por lo tanto, que no me considero “a la altura” para hacerle cualquier favor.

Un ejemplo de las entradas más recientes a mi lista negra:
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ANEXOS
La Ley de Jante (ESPANOL)
11 Facts about Bullying
A few real life cases young kids committing suicide as a consequence of cyberbullying
 
 
(trad: Karem Molina Escobar )

La obsesión llega y dice:

HERE IN ENGLISH –> Obsession arrives and says:
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La obsesión llega y dice:
“A partir de ahora, tu destino me pertenece. Haré que busques cosas que no existen.
”Tu alegría de vivir me pertenece también.
‘Porque tu corazón ya no tendrá paz, porque estoy expulsando al entusiasmo y ocupando su lugar.

”Dejaré que el miedo se esparza por el mundo, y tú siempre estarás aterrorizado, sin saber por qué.
No necesitas saberlo: lo que necesitas es seguir aterrorizado, y así alimentar el miedo cada vez más.

”Tu trabajo, que antes era una Ofrenda, está ahora poseído por mí.
Los demás dirán que tú eres un ejemplo, porque te esfuerzas más allá del límite, y tú sonreirás a tu vez y agradecerás el cumplido.
”Pero en tu corazón, yo estaré diciéndote que todo tu trabajo es ahora mío, y servirá para apartarte de todo y de todos: de tus amigos, de tu hijo, de ti mismo.
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”Trabaja más, para que no puedas pensar. Trabaja más de la cuenta, para que dejes de vivir por completo.

”Tu Amor, que antes era la manifestación de la Energía Divina, también me pertenece.
‘Y esa persona a la que amas no se podrá apartar un momento siquiera, porque yo estoy en tu alma diciendo: ‘Cuidado, puede irse y no volver’.

”Tu hijo, que antes debería seguir su propio camino en el mundo, ahora pasará a ser mío.
‘Así, haré que lo rodees de cuidados innecesarios, que mates su gusto por la aventura y por el riesgo, que lo hagas sufrir cada vez que él te desagrade o te provoque sentimientos de culpa porque no correspondió a todo lo que tú esperabas de él”.

Por lo tanto, aunque la ansiedad sea parte de la vida, nunca dejes que ella controle tus movimientos.

Si se acercara demasiado, dile: “No me preocupa el día de mañana, porque Dios ya está ahí, esperándome”.

MANUSCRITO ENCONTRADO EN ACCRA
(en todos los países de idioma español)
 
 

2012: closing cycles

ESPANOL AQUI: CERRANDO CIRCULOS
PORTUGUES AQUI: ENCERRANDO CICLOS

Illustration by Ken Crane

(a version of this article circulates in internet having me as its author. In fact, I did not write it, but I made a few corrections and decided to republish it here)

One always has to know when a stage comes to an end. If we insist on staying longer than the necessary time, we lose the happiness and the meaning of the other stages we have to go through.
Closing cycles, shutting doors, ending chapters – whatever name we give it, what matters is to leave in the past the moments of life that have finished.

Did you lose your job? Has a loving relationship come to an end? Did you leave your parents’ house? Gone to live abroad? Has a long-lasting friendship ended all of a sudden?
You can spend a long time wondering why this has happened.

You can tell yourself you won’t take another step until you find out why certain things that were so important and so solid in your life have turned into dust, just like that.
But such an attitude will be awfully stressing for everyone involved: your parents, your husband or wife, your friends, your children, your sister.
Everyone is finishing chapters, turning over new leaves, getting on with life, and they will all feel bad seeing you at a standstill.

Things pass, and the best we can do is to let them really go away.

That is why it is so important (however painful it may be!) to destroy souvenirs, move, give lots of things away to orphanages, sell or donate the books you have at home.

Everything in this visible world is a manifestation of the invisible world, of what is going on in our hearts – and getting rid of certain memories also means making some room for other memories to take their place.
Let things go. Release them. Detach yourself from them.

Nobody plays this life with marked cards, so sometimes we win and sometimes we lose.
Do not expect anything in return, do not expect your efforts to be appreciated, your genius to be discovered, your love to be understood.

Stop turning on your emotional television to watch the same program over and over again, the one that shows how much you suffered from a certain loss: that is only poisoning you, nothing else.

Nothing is more dangerous than not accepting love relationships that are broken off, work that is promised but there is no starting date, decisions that are always put off waiting for the “ideal moment.”

Before a new chapter is begun, the old one has to be finished: tell yourself that what has passed will never come back.
Remember that there was a time when you could live without that thing or that person – nothing is irreplaceable, a habit is not a need.
This may sound so obvious, it may even be difficult, but it is very important.

Closing cycles. Not because of pride, incapacity or arrogance, but simply because that no longer fits your life.

Shut the door, change the record, clean the house, shake off the dust.

Stop being who you were, and change into who you are.

Como si fuese la primera vez


Yo quiero creer que voy a abrir los ojos cada día como si fuese la primera vez. Ver a las personas que me rodean con sorpresa y espanto, alegre por descubrir que están a mi lado compartiendo algo llamado amor, de lo que se habla mucho pero se entiende poco.

Subiré al primer autobús que pase, sin preguntar adónde se dirige, y me bajaré en cuanto vea algo que me llame la atención. Pasaré junto a un mendigo que me pedirá una limosna. Tal vez se la dé, tal vez me parezca que se la va a gastar en bebida y pase de largo -escuchando sus insultos y entendiendo que esta es su manera de comunicarse conmigo-. Veré a alguien que está intentando destruir la cabina telefónica. Tal vez intente impedírselo, tal vez entienda que hace eso porque no tiene a nadie con quien conversar al otro lado de la línea y, de esta manera, busca espantar su soledad.

Voy a mirarlo todo y a todos como si fuese la primera vez, sobre todo las pequeñas cosas, a las que ya estoy acostumbrado, de forma que acabe olvidándome de la magia que me rodea: las teclas de mi ordenador, por ejemplo, que se mueven con una energía que yo no logro entender; el papel que aparece en la pantalla y que hace mucho tiempo que no se manifiesta de manera física, aunque yo crea que estoy escribiendo en una hoja en blanco, en la que resulta muy fácil corregir, apenas apretando una tecla. Al lado de la pantalla del ordenador se acumulan algunos papeles que nunca llego a poner en orden por falta de paciencia, pero, si empezara a pensar que esconden novedades, todas estas cartas, notitas, recortes y recibos adquirirían vida propia y tendrían historias curiosas sobre el pasado y sobre el futuro que contarme. Tantas cosas en el mundo, tantos caminos recorridos, tantas entradas y salidas en mi vida…

Voy a ponerme una camisa que uso muy a menudo y por primera vez voy a prestar atención a su etiqueta, a la manera como fue cosida, y voy a intentar imaginarme las manos que la diseñaron y las máquinas que transformaron este diseño en algo material, visible.

E incluso las cosas a las que estoy acostumbrado -como el arco y las flechas, la taza del desayuno, las botas que se transformaron en una extensión de mis pies de tanto llevarlas- se verán revestidas del misterio del redescubrimiento. Que todo lo que toque mi mano, vean mis ojos o pruebe mi boca sea diferente ahora, aunque haya sido igual durante tantos años. De esta manera, todas ellas dejarán de ser naturaleza muerta, empezarán a transmitirme el secreto de por qué han permanecido tanto tiempo junto a mí y manifestarán el milagro del reencuentro con emociones que ya habían sido desgastadas por la rutina.

Quiero mirar por primera vez al sol si mañana hace buen tiempo; observar el tiempo nublado si mañana el día es gris. Por encima de mi cabeza existe un cielo del que la humanidad entera, durante millares de años de observación, ya ha dado una serie de explicaciones razonables. Pues me olvidaré de todo lo que he aprendido sobre las estrellas y ellas se transformarán de nuevo en ángeles, o en niños, o en cualquier otra cosa en la que tenga necesidad de creer en un momento dado.

El tiempo y la vida lo fueron transformando todo en algo perfectamente comprensible -y a mí me hace falta el misterio, el trueno que es la voz de un dios enfurecido, y no una simple descarga eléctrica que provoca vibraciones en la atmósfera. Yo quiero llenar nuevamente mi vida de fantasía, porque un dios enfurecido es mucho más curioso, aterrador e interesante que un fenómeno físico-.

Y, finalmente, que me mire a mí mismo como si fuese la primera vez que estuviese en contacto con mi cuerpo y con mi alma. Que mire a esta persona que camina, que siente, que habla como cualquier otra, y que me quede asombrado con sus gestos más simples, como conversar con el cartero, abrir la correspondencia o contemplar a su mujer durmiendo a su lado, preguntándose con quién estará soñando.

Y de esta manera seguiré siendo lo que soy y lo que me gusta ser: una sorpresa permanente para mí mismo. Este yo que no fue criado ni por mi padre, ni por mi madre ni por mi escuela, sino por todo aquello que he vivido hasta hoy, que olvidé repentinamente y que estoy descubriendo de nuevo.

Twitcam 21/Jun/2012 (Espanol)

Twitcam 29/05/2012

Twicam, 12 mayo 2012

O empregado inteligente / el empleado inteligente

Na época em uma base aérea na África, o escritor Saint-Exupéry fez uma coleta com seus amigos, pois um empregado marroquino queria voltar à cidade natal. Conseguiu juntar mil francos.
Um dos pilotos transportou o empregado até Casablanca, e voltou contando o que aconteceu:
“Assim que chegou, foi jantar no melhor restaurante, distribuiu generosas gorjetas, pagou bebidas para todos, comprou bonecas para as crianças de sua aldeia. Este homem não tinha o melhor sentido de economia”.
“Ao contrário”, respondeu Saint-Exupéry. “Ele sabia que o melhor investimento do mundo são as pessoas. Gastando assim, conseguiu de novo ganhar o respeito de seus conterrâneos, que terminarão por lhe dar emprego. Afinal de contas, só um vencedor pode ser tão generoso”.
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Estando en una base aérea en el África, el escritor Saint-Exupéry hizo una colecta entre sus amigos para un empleado marroquí que quería regresar a su ciudad natal. Consiguió reunir mil francos.
Uno de los pilotos transportó al empleado hasta Casablanca, y volvió contando lo sucedido:
-En cuanto llegó, fue a cenar al mejor restaurante, distribuyó generosas propinas, pagó bebidas para todos y compró juguetes para los niños de su aldea. Este hombre no tenía el menor sentido de la economía.
-Al contrario – respondió Saint-Exupéry – Él sabía que la mejor inversión en el mundo son las personas. Gastando así, consiguó ganar nuevamente el respecto de sus coterráneos, que terminarán por darle empleo. Al fin y al cabo, solo un vencedor puede ser tan generoso.

15 min video: Hablando con lectores 30/03/2012

Su amor nunca se les debe ofrecer … (Hafez)


by Hafez

A veces el amor quiere hacernos un gran favor: sostenernos al revés y sacudir todo lo que no tiene sentido fuera.

Tu amor
Jamás debería ser ofrecido a la boca de un extraño,
Solamente a alguien que tenga el valor y la audacia
Para cortar piezas de su alma con un cuchillo
Y luego tejer con ellas un manto
Para protegerte.

Quédate cerca de cualquier sonido que te haga sentir la dicha de estar vivo.

Desde que la felicidad oyó tu nombre, ha estado corriendo através de las calles
tratando de encontrarte.

Desearía poder mostrarte cuando estás en la soledad o en la oscuridad, la asombrosa
luz de tu propio ser.

Hay diferentes pozos en tu corazón.
Algunas llenadas con cada buena lluvia,
Otras demasiado profundas para eso.

El miedo es el rincón más barato de la casa. Me gustaría verte viviendo en mejores condiciones.

Incluso después de todo este tiempo el sol nunca le dijo a la Tierra “Me perteneces”./

No hay placer sin un tinte de amargura.

(trad: Richard – see comments below)

Twitcam 8 Febrer0 2012 (Espanol

Las señales

IN ENGLISH: Finding the signs
 

Podemos pensar que todo lo que la vida nos ofrece mañana es repetir lo que hicimos ayer y hoy. Pero si ponemos atención, nos daremos cuenta de que ningún día es igual a otro.
Cada mañana nos trae una bendición escondida, una bendición que solo sirve para este día, y que no puede ser ni guardada ni desaprovechada. Si no usamos ese milagro hoy, se perderá.

Este milagro está en los detalles de lo cotidiano; es necesario vivir sabiendo que a cada instante tenemos la salida para el problema, la manera de encontrar lo que está faltando, la pista adecuada para la decisión que precisamos tomar para modificar todo nuestro futuro.
Pero ¿cómo tener el coraje para eso? A mi entender, Dios habla con nosotros a través de señales. Es un lenguaje individual, que requiere fe y disciplina para ser totalmente absorbido.

Los monjes del desierto afirmaban que es necesario dejar actuar la mano de los ángeles. Para eso, de vez en cuando hacían cosas absurdas , como hablar con las flores o reir sin razón. Los alquimistas siguen las “señales de Dios”, pistas que muchas veces no tienen sentido, pero terminan llevando a algún lugar.

“El hombre moderno ha querido eliminar las inseguridades y dudas de su vida; y ha terminado por dejar a su alma muriendo de hambre; el alma se alimenta de misterios” dice el dean de la Catedral de San Francisco.

El negro


Por Rosa Montero
Link para post original> EL PAIS: El Negro

Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos.
Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja.
De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos países.
De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra blanca sonrisa.
A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro. Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta.
Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella.
Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café.
Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta.

Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bienintencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo. Será mejor que nos libremos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja y tal vez pensaba: “Pero qué chiflados están los europeos”.

Narciso y el lago


(en el prólogo de “El Alquimista”)

Casi todo el mundo conoce la historia original (griega) sobre Narciso: un bello joven que todos los días iba a contemplar su rostro en el lago. Estaba tan encantado consigo mismo que, cierta mañana, mientras trataba de admirarse más de cerca, cayó al agua y terminó por morir ahogado. En el lugar donde cayó nació una flor, que a partir de entonces se llamó narciso.

El escritor Oscar Wilde, sin embargo, hace que esta historia termine de una manera diferente.
El dice que cuando Narciso murió, vinieron las Oréades -ninfas del bosque-y vieron que el agua dulce del lago se había transformado en lágrimas saladas.

-¿Por qué lloras? -preguntaron las oréades.
-Lloro por Narciso.

-Ah, no nos preocupa que llores por Narciso -continuaron ellas. -Al final de cuentas, a pesar de que todas nosotras siempre corrimos detrás de él por el bosque, tú fuiste el único que tuvo la oportunidad de contemplar de cerca su belleza.

-¿Pero Narciso era bello? -quiso saber el lago.
-¿Quién mejor que tú podría saberlo? -respondieron, sorprendidas, las Oréades. -Al final de cuentas, era en tus márgenes donde él se inclinaba todos los días.

El lago se quedó quieto un momento. Finalmente, dijo:
-Lloro por Narciso, pero jamás había notado que Narciso fuera bello.
“Lloro por él porque cada vez que él se recostaba en mis márgenes, yo podía ver, en el fondo de sus ojos, mi propia belleza reflejada”.

VAMOS REFLEJAR NUESTRA BELLEZA EN 2012!

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2012: Manual de conservar caminos

1] Al principio del camino hay una encrucijada. Allí puedes pararte a pensar en la dirección que vas a tomar. Pero no te quedes demasiado tiempo, o nunca saldrás de ese lugar. Reflexiona lo necesario sobre las opciones que tienes delante, pero una vez que des el primer paso, olvídate definitivamente de la encrucijada, pues en caso contrario nunca dejarás de torturarte con la inútil pregunta: “¿El camino que elegí era el correcto?”

2] El camino no dura para siempre. Es una bendición recorrerlo durante algún tiempo, pero un día terminará, y por eso debes estar siempre listo para despedirte en cualquier punto. No te aferres a nada. Ni a los momentos de euforia, ni a los interminables días en los que todo parece difícil, y el progreso es lento. Más tarde o más temprano llegará un ángel, y tu jornada habrá llegado a su término. No lo olvides.

3] Honra tu camino. Fue tu elección, fue decisión tuya, y en la misma medida en que tú respetas el suelo que pisas, este mismo suelo respetará tus pies. Haz siempre lo más adecuado para conservar y mantener tu camino, y él hará lo mismo por ti.

4] Equípate bien. Lleva un rastrillo, una pala, una navaja. Entiende que para las hojas secas las navajas son inútiles, y que para la hierbas muy enraizadas los rastrillos son inútiles. Conoce siempre qué herramienta hay que emplear en cada momento. Y cuida de ellas, porque son tus mayores aliadas.

5] El camino va hacia delante y hacia atrás. A veces es necesario volver porque se perdió algo, o porque un mensaje que debía haber sido entregado se quedó olvidado en un bolsillo. Un camino bien cuidado permite que puedas volver atrás sin grandes problemas.

6] Cuida del camino antes de cuidar de lo que está a su alrededor: atención y concentración son fundamentales. No dejes que las hojas secas del borde del camino te distraigan, ni que la manera como los otros cuidan sus propios caminos desvíe tu atención. Usa la energía para cuidar y conservar el suelo que recibe tus pasos.

7] Ten paciencia. A veces es necesario repetir las mismas tareas, como arrancar las malas hierbas o cubrir los agujeros que surgieron tras una lluvia inesperada. Que esto no te enfurezca, pues forma parte del viaje. A pesar del cansancio, y a pesar de las tareas repetitivas, ten paciencia.

8] Los caminos se cruzan: las personas pueden explicar el tiempo que hace. Escucha los consejos, pero toma después tus propias decisiones. Tú eres el único responsable del camino que te fue confiado.

9] La naturaleza sigue sus propias reglas: por lo tanto, tienes que estar preparado para los súbitos cambios del otoño, para el hielo resbaladizo del invierno, para las tentaciones de las flores en primavera, y para la sed y las lluvias del verano. En cada estación, aprovecha lo mejor que te ofrezca, y no te quejes de sus particularidades.

10] Haz de tu camino un espejo de ti mismo: no te dejes influir en absoluto por la manera como los demás cuidan de sus caminos. Tú tienes un alma que escuchar, y los pájaros transmitirán lo que tu alma quiere decir. Que tus historias sean bellas y agraden a todo lo que tienes en torno. Sobre todo, que las historias que cuente tu alma durante la jornada se reflejen en cada segundo del recorrido.

11] Ama tu camino: sin este principio, nada tiene sentido. Y que Dios te acompañe en cada dia de 2012!

Cuento de Navidad


Cuenta una leyenda que, en el país que hoy conocemos como Austria, era costumbre que la familia Burkhard (compuesta por un hombre, una mujer y un niño) animase las ferias navideñas recitando poesías, cantando baladas de antiguos trovadores, y haciendo malabarismos que divertían a todo el mundo. Por supuesto, nunca sobraba dinero para comprar regalos, pero el hombre siempre le decía a su hijo:

-¿Tú sabes por qué el saco de Papá Noel nunca termina de vaciarse, con la de niños que hay en el mundo? Pues porque, aunque está lleno de juguetes, a veces también deben entregarse algunas cosas más importantes, que son los llamados “regalos invisibles”. A un hogar dividido, él lleva armonía y paz en la noche más santa del año cristiano. Donde falta amor, él deposita una semilla de fe en el corazón de los niños. Donde el futuro parece negro e incierto, él lleva la esperanza. En nuestro caso, cuando Papá Noel nos viene a visitar, al día siguiente todos nos sentimos contentos por continuar vivos y por poder realizar nuestra trabajo, que es el de alegrar a las personas. Que esto nunca se te olvide.

Pasó el tiempo, el niño se transformó en un muchacho, y cierto día la familia pasó por delante de la imponente abadía de Melk, que acababa de ser construida.El joven Buckhard queria quedarse alli. Los padres comprendieron y respetaron su deseo. Llamaron a la puerta del convento, que aceptaron al joven Buckhard como novicio.

Llegó la víspera de la Navidad y, justamente ese día, se obró en Melk un milagro muy especial: Nuestra Señora, llevando al Niño Jesús en brazos, decidió bajar a la Tierra para visitar el monasterio.

Sin poder disimular su orgullo, todos los religiosos hicieron una gran fila, y cada uno de ellos se iba postrando ante la Virgen, procurando homenajear a la Madre y al Niño.
Al final de la fila, el joven Buckhard aguardaba ansioso. Sus padres eran personas simples, y sólo le habían enseñado a lanzar bolas a lo alto para hacer con ellas algunos malabares.

Cuando le tocó el turno, los otros religiosos querían poner fin a los homenajes, pues el antiguo malabarista no tenía nada importante que decir, y podría dañar la imagen del convento. Sin embargo, también él sentía en lo más hondo una fuerte necesidad de ofrecerles a Jesús y a la Virgen algo de sí mismo.

Avergonzado, sintiendo la mirada recriminatoria de sus hermanos, se sacó algunas naranjas de los bolsillos y comenzó a arrojarlas hacia arriba para atraparlas a continuación, creando un bonito círculo en el aire.

Fue sólo entonces cuando el Niño Jesús empezó a aplaudir de alegría en el regazo de Nuestra Señora. Y fue sólo a este muchacho a quien la Virgen María le extendió los brazos y le permitió sostener durante un tiempo al Niño, que no dejaba de sonreír.

(inspirada en una historia medieval)

Frente a la catedral

Me estaba sintiendo muy solo en plena ciudad de Nueva York, a la salida de una misa en la catedral de Saint Patrick, cuando, de repente, se me acercó un brasileño:

- Tengo una gran necesidad de hablar con usted – me dijo.

Me entusiasmé tanto con el encuentro, que comencé a hablar de todo lo que me parecía importante: de magia, de bendiciones divinas, de amor. Él lo escuchó todo en silencio, me dio las gracias, y se fue.

En lugar de alegría, yo sentí entonces una soledad aún mayor que la de antes. Sólo más tarde me daría cuenta de que, llevado por el entusiasmo, no le había prestado la debida atención al deseo de aquel brasileño:

El de hablar conmigo.

En realidad todas mis palabras se perdieron en el aire, pues no era eso lo que el Universo quería entonces de mí. Yo habría resultado mucho más útil si me hubiera parado a escuchar lo que él tenía que contarme.

Purificando el mundo


Illustration by Ken Crane

-¿Cómo purificamos al mundo? – preguntó un discípulo.

Ibn al-Husayn respondió:

- “Había un sheik en Damasco llamado Abu Musa al-Qumasi. Todos lo honraban por causa de su sabiduría, pero nadie sabía si era un hombre bueno.

Cierta tarde, un defecto de construcción hizo que se derrumbase la casa donde el sheik vivía con su mujer. Los vecinos, desesperados, empezaron a cavar las ruinas, hasta que en cierto momento consiguieron localizar a la esposa del sheik.

Ella dijo: “Dejadme. Salvad primero a mi marido, que estaba sentado más o menos allí”.

Los vecinos removieron los destrozos en el lugar indicado, y encontraron al sheik. Este dijo “Dejadme. Salvad primero a mi mujer, que estaba acostada más o menos allí”.

“Cuando alguien actúa como actuó esta pareja, está purificando el mundo entero”.

El circulo de alegria


Illustration by Ken Crane

Cuenta Bruno Ferrero que cierto día un campesino golpeó con fuerza la puerta de un convento. Cuando el hermano portero abrió, él le extendió un magnífico racimo de uvas.

-Querido hermano portero, estas son las más bonitas producidas por mi viñedo. Y vengo aquí para regalarlas.

-¡Gracias! Las llevaré inmediatamente al abad, que se alegrará con este ofrecimiento.

-¡No! Yo las he traído para ti.

-¿Para mí?-. El hermano se sonrojó porque consideraba que no merecía tan bello presente de la naturaleza.

-¡Sí! – insistió el campesino. – Porque siempre que golpeé esta puerta tú me abriste. Cuando necesité ayuda porque la sequía había destruido mi cosecha, tú me dabas todos los días un pedazo de pan y un vaso de vino. Yo quiero que este racimo de uvas te traiga un poco del amor del sol, de la belleza de la lluvia y del milagro de Dios, que lo hizo nacer tan hermoso.

El hermano portero colocó el racimo frente a él y pasó la mañana entera admirándolo: era realmente precioso y por eso resolvió entregar el regalo al Abad, que siempre lo había estimulado con palabras de sabiduría.

El Abad se puso muy contento con las uvas, pero se acordó de que había en el convento un hermano enfermo y pensó:

“Le daré el racimo. Quizá puede aportar alguna alegría a su vida”.

Y así lo hizo. Pero las uvas no permanecieron mucho tiempo en la habitación del hermano enfermo, porque éste reflexionó:

“El hermano cocinero ha cuidado de mí durante tanto tiempo, alimentándome con lo mejor que tenía. Estoy seguro de que se alegrará con esto”.

Cuando el hermano cocinero apareció a la hora del almuerzo, trayendo su comida, él le entregó las uvas.

-Son para ti- dijo el hermano enfermo. – Como siempre estás en contacto con los productos que la naturaleza nos ofrece, sabrás qué hacer con esta obra de Dios.

El hermano cocinero quedó deslumbrado con la belleza del racimo, e hizo que su ayudante observase la perfección de las uvas. Tan perfectas – pensó él – que nadie mejor que el hermano sacristán para apreciarlas; como él era el responsable de la custodia del Santísimo Sacramento, y muchos monasterios lo consideraban un hombre santo, sería capaz de valorar mejor aquella maravilla de la naturaleza.

El sacristán, a su vez, obsequió las uvas al novicio más joven, para que éste pudiera entender que la obra de Dios está en los menores detalles de la Creación. Cuando el novicio las recibió, su corazón se inundó de la Gloria del Señor, porque nunca había visto un racimo tan lindo. En ese momento se acordó de la primera vez que había llegado al monasterio y de la persona que le había abierto la puerta: había sido ese gesto el que le había permitido estar hoy en aquella comunidad de personas que sabían valorar los milagros.

Así, poco antes de caer la noche, llevó el racimo de uvas al hermano portero.

Come y aprovecha – le dijo. Porque pasas la mayor parte del tiempo aquí solo y estas uvas te harán muy feliz.

El hermano portero comprendió que aquel presente le había sido realmente destinado, saboreó cada una de las uvas de aquel racimo y durmió feliz.

De esta manera, quedó cerrado el círculo: el círculo de felicidad y alegría que siempre se extiende en torno a las personas generosas. Paulo Coelho