Vivir es comunicar


Illustration by Ken Crane

Una fervorosa budista se esforzaba por acrecentar su amor al prójimo.
Pero siempre que iba al mercado, un comerciante le hací­a proposiciones indecentes.

Cierta mañana lluviosa, cuando el hombre la importunó una vez más, ella perdió el control y le golpeó en la cara con el paraguas.

Esa misma tarde fue a buscar a un monje para contarle lo ocurrido.
-Estoy avergonzada- dijo. -No conseguí­ controlar mi odio.

-Desde luego, no estuvo bien eso de que sintieras odio por él- respondió el monje. – Pero vivir es comunicar nuestras emociones y sentimientos

“La próxima vez que te diga algo, llena tu corazón de bondad.

“Y vuelve a pegarle con el paraguas, pues él sólo entiende este lenguaje.”